El equipo de Ramón sigue cada vez mejorando más, y siento un fresquito al decir esto: Nacional, luego de más de año y medio, está jugando fútbol como la gente. La mejoría es notoria pero los resultados aún son esquivos. En un partidazo Nacional sacó un punto importante ante el América de visitante, en el verdadero superclásico colombiano. Jair Iglesias y Edwin Cardona anotaron los goles verdolagas, mientras que Adrián Ramos anotaría los dos goles escarlatas.
Primero que todo hay que decir que el planteo de Cabrero fue bastante inteligente y que a pesar del marcador, el duelo táctico ante Umaña lo ganó el argentino. Sabiendo que la principal arma del Rojo para atacar eran las bandas, Ramón puso 2 laterales de cada lado, uno que se encargara de tapar la salida de Adrián Ramos e Iván Velez y los otros se encargarían de crear juego. La táctica funcionó... pero no en los primeros minutos del encuentro, donde Nacional dependía de los pelotazos para tratar de buscar a Maggiolo (que de hecho tuvo un par de opciones claras) y América llegaba al arco verde.
En el minuto 22, una acción cerca al arco paisa que no revestía mayor peligro derivó en una acción infantil de Jair Iglesias, quien empujó a un jugador rojo y Adrián Ramos colocaría el primer tanto en el marcador, tras engañar en el cobro a Gastón Pezutti. América se fue desarmando y Nacional fue tomando posesión del esférico. Minuto 32, centro de Baiano, cabecea Maggiolo y el empate verdolaga, pero Buitrago la anuló por una supuesta falta contra Marcelo Torres. ¿Fue justa la anulación del gol? Pues la duda nos quedó a todos, la verdad no fue muy clara la jugada, a muchos les quedó la impresión de no ser falta y anular ese gol cambiaba radicalmente el rumbo del encuentro.
Luego, Jair Iglesias, quien se reivindicó luego de ser el directo culpable del gol escarlata, sacó un rielazo que se le coló a Oscar Limia. A los 39 minutos jugados el cotejo iba 1-1 y la hinchada verdolaga presente en el Pascual Guerrero (que alcanzó a copar casi la mitad de las dos bandejas de Norte) se quería estallar. Minuto 41, riesgoso mano a mano de Ramos con Pezutti, y el argentino lograría una atajada tremenda, que derivó en un contragolpe paisa y que definiría Edwin Cardona, volteando así el marcador 1-2 a favor del verdolaga. Nadie, absolutamente nadie lo creía. Así terminaría el primer tiempo, con Nacional ganándole sorpresivamente al América en su patio y con el estadio lleno.
Nacional sacó el pie del acelerador un poco en el segundo tiempo, y América fue paulatinamente haciéndose a la posesión. Sacando algunas atajas de Pezutti y uno que otro remate de Baiano, el verdolaga no mostró nada en el segundo tiempo. Pero Nacional no supo mantener el resultado, y uno de los grandes culpables fue Giovanni Moreno, quien a los 73 minutos jugados mandó un planchazo bestial contra Paulo Cesar Arango (que donde no salte lo parte al medio). No fue para menos: tarjeta roja y Nacional, a 17 minutos del final, con un jugador menos. América se llenó de moral y comenzó a acercarse peligrosamente al arco verdolaga el cual, desguarnecido, aguantaba como podía.
Pero tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe: 82 minutos de juego y en una acción donde toda la línea defensiva (incluyendo a Pezutti que salió a achicar y dejó el arco solo) se equivocó garrafalmente y le dejó el balón servido a Ramos, para que salvara un punto de oro para los dirigidos por Diego Édison Umaña en los minutos finales. América atacó un par de veces más con peligro, mientras que ya en la reposición Baiano seguía mandando centros peligrosos y la última jugada del encuentro fue increíble: Baiano remató como una acción de riesgo, el arquero estaba vencido y la pelota se fue englobando peligrosamente, golpeando en la cara interna del poste provocando el efecto óptico de que había sido el milagroso tercer gol verdolaga, peeero... el balón se fue por la raya sin entrar y Limia lo atrapó, no alcanzó a sacar cuando Buitrago terminó el encuentro. 2-2 marcador final, Nacional terminó la fecha ocupando la casilla 12 con 2 puntos de 6 jugados. A continación el análisis hombre por hombre:
Gastón Pezzuti: Muy buenas atajadas, salvó las papas más de una vez pero el error en la última jugada le baja un tris la calificación (8)
Marlon Piedrahita: Cumplió bien en la función que Cabrero le asignó: presionar por las bandas y evitar que el América llegara por su costado (7)
Andrés Orozco: Cumplió sin destacarse demasiado (6)
Humberto Mendoza: Cumplió a medias, el segundo gol americano se empezó a gestar gracias a un error suyo (4)
Jair Iglesias: La nota bajaría drásticamente por el penal que cometió, pero se redimió marcando el empate. Independiente de esto, cumplió con creces su labor por la banda. (7,5)
Baiano: Siempre creando juego, siempre chutando al arco, siempre generando riesgo por sus centros a la olla. Una de las figuras (8,5)
Jairo Palomino: No solo cumplió como volante de contención sino que creó juego por momentos. Buena actuación del pelao (7)
Estiven Vélez: La labor que le asignó Cabrero fue clara y Estiven la cumplió a las justas (6)
Edwin Cardona: Figurón, se mandó un partidazo. Una prueba de que Nacional tiene una gran cantera. Lejos de darle la razón a quienes dudaban de él aduciendo de que ante el marco imponente del clásico de la fecha se iba a aminorar, jugó excelente (10)
Giovanni Moreno: Por momentos apareció, fue muy intermitente durante el partido. Para acabar de ajustar se hizo echar y tiene enorme parte de la culpa por los dos puntos que se escaparon (2)
Ezequiel Maggiolo: El argentino que debutaba dejó una buena impresión: Correlón, inquieto, siempre tratando de disparar, buscando la esférica. Con algo más de preparación y un poquito más de entrenamiento en definición, puede llegar a romperla (8)
Diego Toro (reemplazando a Cardona): Jugó recién faltando 12 minutos para terminar el partido, injusto sería calificarlo.
José Amaya (reemplazando a Palomino): Fue un cambio para quemar tiempo, no alcanza para calificar al Ringo.
La próxima fecha es contra el Junior en el Atanasio Girardot. Nacional ahora más que nunca depende de sus hinchas, depende de su gente, ya que estamos en presencia de un gran proceso que no sabemos en qué punto va a terminar, lo que sí sabemos es que si se lleva a cabo llenará de gloria a la ya gloriosa institución verdolaga. ¡Vamos todos al estadio el domingo!
¡Soy Del Verde, Soy Feliz!
Primero que todo hay que decir que el planteo de Cabrero fue bastante inteligente y que a pesar del marcador, el duelo táctico ante Umaña lo ganó el argentino. Sabiendo que la principal arma del Rojo para atacar eran las bandas, Ramón puso 2 laterales de cada lado, uno que se encargara de tapar la salida de Adrián Ramos e Iván Velez y los otros se encargarían de crear juego. La táctica funcionó... pero no en los primeros minutos del encuentro, donde Nacional dependía de los pelotazos para tratar de buscar a Maggiolo (que de hecho tuvo un par de opciones claras) y América llegaba al arco verde.
En el minuto 22, una acción cerca al arco paisa que no revestía mayor peligro derivó en una acción infantil de Jair Iglesias, quien empujó a un jugador rojo y Adrián Ramos colocaría el primer tanto en el marcador, tras engañar en el cobro a Gastón Pezutti. América se fue desarmando y Nacional fue tomando posesión del esférico. Minuto 32, centro de Baiano, cabecea Maggiolo y el empate verdolaga, pero Buitrago la anuló por una supuesta falta contra Marcelo Torres. ¿Fue justa la anulación del gol? Pues la duda nos quedó a todos, la verdad no fue muy clara la jugada, a muchos les quedó la impresión de no ser falta y anular ese gol cambiaba radicalmente el rumbo del encuentro.
Luego, Jair Iglesias, quien se reivindicó luego de ser el directo culpable del gol escarlata, sacó un rielazo que se le coló a Oscar Limia. A los 39 minutos jugados el cotejo iba 1-1 y la hinchada verdolaga presente en el Pascual Guerrero (que alcanzó a copar casi la mitad de las dos bandejas de Norte) se quería estallar. Minuto 41, riesgoso mano a mano de Ramos con Pezutti, y el argentino lograría una atajada tremenda, que derivó en un contragolpe paisa y que definiría Edwin Cardona, volteando así el marcador 1-2 a favor del verdolaga. Nadie, absolutamente nadie lo creía. Así terminaría el primer tiempo, con Nacional ganándole sorpresivamente al América en su patio y con el estadio lleno.
Nacional sacó el pie del acelerador un poco en el segundo tiempo, y América fue paulatinamente haciéndose a la posesión. Sacando algunas atajas de Pezutti y uno que otro remate de Baiano, el verdolaga no mostró nada en el segundo tiempo. Pero Nacional no supo mantener el resultado, y uno de los grandes culpables fue Giovanni Moreno, quien a los 73 minutos jugados mandó un planchazo bestial contra Paulo Cesar Arango (que donde no salte lo parte al medio). No fue para menos: tarjeta roja y Nacional, a 17 minutos del final, con un jugador menos. América se llenó de moral y comenzó a acercarse peligrosamente al arco verdolaga el cual, desguarnecido, aguantaba como podía.
Pero tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe: 82 minutos de juego y en una acción donde toda la línea defensiva (incluyendo a Pezutti que salió a achicar y dejó el arco solo) se equivocó garrafalmente y le dejó el balón servido a Ramos, para que salvara un punto de oro para los dirigidos por Diego Édison Umaña en los minutos finales. América atacó un par de veces más con peligro, mientras que ya en la reposición Baiano seguía mandando centros peligrosos y la última jugada del encuentro fue increíble: Baiano remató como una acción de riesgo, el arquero estaba vencido y la pelota se fue englobando peligrosamente, golpeando en la cara interna del poste provocando el efecto óptico de que había sido el milagroso tercer gol verdolaga, peeero... el balón se fue por la raya sin entrar y Limia lo atrapó, no alcanzó a sacar cuando Buitrago terminó el encuentro. 2-2 marcador final, Nacional terminó la fecha ocupando la casilla 12 con 2 puntos de 6 jugados. A continación el análisis hombre por hombre:
Gastón Pezzuti: Muy buenas atajadas, salvó las papas más de una vez pero el error en la última jugada le baja un tris la calificación (8)
Marlon Piedrahita: Cumplió bien en la función que Cabrero le asignó: presionar por las bandas y evitar que el América llegara por su costado (7)
Andrés Orozco: Cumplió sin destacarse demasiado (6)
Humberto Mendoza: Cumplió a medias, el segundo gol americano se empezó a gestar gracias a un error suyo (4)
Jair Iglesias: La nota bajaría drásticamente por el penal que cometió, pero se redimió marcando el empate. Independiente de esto, cumplió con creces su labor por la banda. (7,5)
Baiano: Siempre creando juego, siempre chutando al arco, siempre generando riesgo por sus centros a la olla. Una de las figuras (8,5)
Jairo Palomino: No solo cumplió como volante de contención sino que creó juego por momentos. Buena actuación del pelao (7)
Estiven Vélez: La labor que le asignó Cabrero fue clara y Estiven la cumplió a las justas (6)
Edwin Cardona: Figurón, se mandó un partidazo. Una prueba de que Nacional tiene una gran cantera. Lejos de darle la razón a quienes dudaban de él aduciendo de que ante el marco imponente del clásico de la fecha se iba a aminorar, jugó excelente (10)
Giovanni Moreno: Por momentos apareció, fue muy intermitente durante el partido. Para acabar de ajustar se hizo echar y tiene enorme parte de la culpa por los dos puntos que se escaparon (2)
Ezequiel Maggiolo: El argentino que debutaba dejó una buena impresión: Correlón, inquieto, siempre tratando de disparar, buscando la esférica. Con algo más de preparación y un poquito más de entrenamiento en definición, puede llegar a romperla (8)
Diego Toro (reemplazando a Cardona): Jugó recién faltando 12 minutos para terminar el partido, injusto sería calificarlo.
José Amaya (reemplazando a Palomino): Fue un cambio para quemar tiempo, no alcanza para calificar al Ringo.
La próxima fecha es contra el Junior en el Atanasio Girardot. Nacional ahora más que nunca depende de sus hinchas, depende de su gente, ya que estamos en presencia de un gran proceso que no sabemos en qué punto va a terminar, lo que sí sabemos es que si se lleva a cabo llenará de gloria a la ya gloriosa institución verdolaga. ¡Vamos todos al estadio el domingo!
¡Soy Del Verde, Soy Feliz!









